Cuando la caja de mi empresa refleja un importe en negativo

La caja nunca puede tener saldo negativo ( a no ser que tengamos un gnomo fabricando dinero por la noche) y, si lo tenemos, solo puede ser debido a 3 factores:

1.- Diferencias temporales, lo cual no sería un problema si se corrigen en un corto espacio de tiempo.

2.- El empresario está poniendo dinero de su bolsillo pero, si la posición deudora se dilata en el tiempo, estaríamos hablando de un préstamo y tendríamos que tratarlo como tal.

3.- No facturamos todo lo que cobramos, es decir, tenemos caja B. Normalmente Hacienda se decanta por esta tercera interpretación y podrá reclamarte el IVA, Impuesto de Sociedades, sanciones e intereses de demora.

«Ten mucho cuidado y controla el saldo de tu caja» . Si es negativo, averigua el motivo y corrígelo ya que tiene otras implicaciones a parte de las contables.

 

¿Cuánto tiempo tengo que guardar mi información fiscal?

El artículo 29 y los artículos del 66 al 70 de la Ley General Tributaria (Ley 58/2003) indican que la documentación con trascendencia tributaria debe conservarse, al menos, durante el periodo en que subsiste el derecho de la Administración a liquidar la deuda tributaria. Y este plazo de prescripción tributaria es de 4 años, empezando a contar desde el día en que finaliza el plazo reglamentario para la presentación de la correspondiente declaración.

No obstante, el artículo 66 bis precisa que la prescripción de derechos regulada en el artículo 66 no afectará al derecho de la Administración a comprobar e investigar regulado en el artículo 115 de la LGT. De esta manera, la Administración puede comprobar e investigar los elementos de la obligación tributaria referente a periodos ya prescritos, cuando los mismos tengan eficacia en ejercicios no prescritos. Así por ejemplo, hay que conservar las facturas de bienes que se estén amortizando actualmente, aunque se adquirieran en ejercicios ya prescritos, sin que a este respecto haya límite temporal. Sí se establece una limitación temporal en el caso de créditos fiscales, así el plazo es de 10 años para poder comprobar bases, cuotas (compensadas o pendientes de compensación) y deducciones (aplicadas o pendientes de aplicación).